AUTOFLORECIENTES; VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Las autoflorecientes cada vez ganan mas popularidad entre los cultivadores y es que el cruce de rudelaris con una planta con alto nivel THC índica o sativa (autofloreciente), ofrece varias ventajas a la hora de cultivarla, la principal es que no depende de un fotoperiodo para su ciclo de floración, es decir, independientemente de las horas de luz que reciba entrará en floración a las 3-4 semanas despues de su germinacion, y aunque su tamaño a comparación con las regulares o feminizadas es mas pequeño ofrece cosechas bastante suculentas, potentes y bastante mas rápidas.

El ciclo vital de una autofloreciente es de 60-75 días, dependiendo de la variedad, en exterior se puede cultivar desde Mayo a Agosto en el hemisferio norte, y desde Marzo a Noviembre en el hemisferio sur, al año se pueden hacer 3-4 cultivos de exterior con autoflorecientes (depende la latitud). En cultivos de interior recomendamos mantenerlas a 18-20 horas luz durante todo el cultivo.

Gracias a su tamaño mas reducido son ideales para cultivadores que dispongan de poco espacio para su cultivo y además pasan mas inadvertidas por lo que tambien son ideales para cultivos discretos de guerrilla, balcones o terrazas donde hay que destacar que al no depender del fotoperiodo para su floración no se ven afectadas por la contaminación lumínica. También son ideales para hacer mas amena la espera hasta la cosecha de las regulares o feminizadas, para ir teniendo algo hasta la gran cosecha.

Otra ventaja en el cultivo de autoflorecientes es que no suelen sufrir de muchas plagas, no esque sean inmunes pero gracias a su ciclo rápido y si les aplicamos algun producto preventivo no habrá que temer a sufrir alguna plaga indeseable, sí hay que tener cuidado con los excesos de humedad para que no nos aparezca algun hongo que nos pueda fastidiar el cultivo.

Para las autoflorecientes se recomiendan macetas de 7 a 11L  en interior, para exterior máximo 25L,  tambien pueden ponerse directas al suelo.

El sustrato es de lo mas importante en los cultivos, usar un sustrato lo más suelto y esponjoso posible, cuanto más suelto y oxigenado, mayor y más rápida será la expansión del sistema radicular.

Las autoflorecientes no precisan de trasplantes durante su cultivo,  se siembran en la maceta final, esto es debido a que al hacer un trasplante la planta detiene su crecimiento por unos dias y esto en el ciclo tan corto de las autoflorecientes no interesa ya que nos daría como resultado plantas mucho mas pequeñas y en consecuencia la cosecha se vería reducida considerablemente.

No se recomienda abonar en exceso las autoflorecientes, si se sobrefertilizaran tendríamos graves problemas, debido a su ciclo tan rápido no es conveniente que sufran ningun estrés o factor que perjudique o detenga su desarrollo, ya que el resultado serian plantas muy reducidas así como su cosecha. A no ser que se nos haya ido la mano con los fertilizantes no se suele padecer de acumulaciones de sales en sustrato durante el cultivo de las autoflorecientes, esta es otra ventaja de cultivarlas.

Parece que todo son ventajas con las autoflorecientes pero es nuestro deber informar tambien de algunos inconvenientes de su cultivo.

Lo primero, algo que ya hemos comentado antes, y es que las autoflorecientes de por si son de tamaño mas reducido que las regulares y feminizadas debido a su corto ciclo si durante el cultivo sufren de algun factor o estrés que afecte a su desarrollo el resultado final serán plantas enanas con una miseria de cosecha, así que hay que procurar ofrecer todas las condiciones óptimas para su cultivo,

Ni madres ni esquejes, debido a su corto ciclo no da tiempo ni hacer una cosa ni la otra, así que no es posible conservar una genética autofloreciente mediante madres, ni sacar clones.

Dan menos cosecha, que las regulares y feminizadas, y tambien  son menos potentes que su misma genética fotodependiente, es decir contienen menos cannabinoides, por lo que las regulares o feminizadas ganan en potencia y calidad final a las autoflorecientes de la misma genética.

Lowryder Joint Doctor

 

Ya ha pasado una década desde que surgió la primera autofloreciente, la Lowryder creada por Joint Doctor’s, un “breeder” canadiense, el cual mezcló variedades tradicionales procedentes de Europa con canadienses, muy conocidas por su rapidez de desarrollo, así nació la  primera autofloreciente, la Lowryder,  un cruce entre Northern Lights #2, William’s Wonder y una Ruderalis y con la que muchos bancos han experimentado para sacar sus propias genéticas autoflorecientes, y gracias a ello tenemos una gran variedad de las que podemos disfrutar hoy en dia.

 

 

 

 

 

Deja un comentario